quiruma
Líder ó Estratega ????
Líder-Caudillo-Cacique-Jefe-Guía-Adalid: Si nos pidieran condensar el significado de estas palabras en un solo concepto, quizás este sea:
“Todas las románticas, epopeyicas y reverenciadas formas de identificar a los conductores de los éxitos trascendidos; que encarnan en el culto a una sola persona, el esfuerzo general y generoso del colectivo humano.”
Los medios nos seducen día a día con la conveniencia del liderazgo en nuestra arquitectura conductual. Las empresas invierten en capacitar a sus cuadros en estas tecnicas, como si fuese una conducta humana consecuencia del aprendizaje. Esta “necesidad” del liderazgo, se ha trasladado también a escuelas y universidades.
Las acciones y los créditos se le asignan a los “líderes”, en la eterna búsqueda iconográfica de dioses, héroes o entes mágico-religiosos.
Los gurús del Marketing, liderazgo, merchandising, etc., saturan con sus recetas a los aspirantes a “lideres”, de las que no se pueden sustraer, so pena de estigmatizarse como apostatas o herejes de esta nueva doctrina. Ahí están: los Mandino, Cornejo, Fichman’s, Sachs, etc.; de US $ 50.oo a $ 300.oo la sesión, que matizadas con anécdotas y gag’s cómico-trágico-emotivos ayudan a distender el entendimiento y ablandarlo para la implantación de las sacras teorías de Liderazgo.
Líderes, Líderes, por doquier ¡!!!!!, parece ser el slogan dogmático.
Es cuestión de semántica. Dejemos el término “líder” para uso exclusivo al definir a aquellos(para bien o para mal) que son “líderes innatos”. Por lo tanto, inventemos términos más adecuados para los que se forman en universidades, congresos o Simposiums, pero que también están comprometidos con el desarrollo y los resultados.
Dejemos claro y definido que el origen y lugar de los “líderes” es espontáneo y natural. Los “líderes” no se inventan, no se crean en aulas, no se originan por la voluntad de alguien, ni de sí mismos. Los “lideres” surgen espontáneamente de la masa crítica de un colectivo humano que les da vida ante motivaciones histórico-coyunturales de índole diverso.
PERFIL DE UN LIDER INNATO:
Entre las características innatas de los “líderes” existen algunas que mal aplicadas los convierten en sujetos peligrosos para el colectivo humano:
· El líder es innato.
· El líder es circunstancial: Se manifiesta en la coyuntura de la impronta necesidad de las personas carentes de conducción.
· El líder es apriorístico
· Es líder es inestable
· El “líder” es pendular: pasa de la agazapada y solitaria reflexión calculadora, a la explosiva acción punitiva.
· No todos necesariamente deben ser líderes, no habría lugar para todos: ¿Quién lideraría a quien?
· El carácter egocentrista y único, propio del “líder” no deja florecer generalmente a otro en su entorno
· No siempre son los “líderes” los que consolidan las naciones o instituciones luego de las épocas convulsas que les dieron origen.
· El “líder” si bien tiene un objetivo, es irreflexivo en cuanto a las consecuencias.
· El “líder” tiene hambre de protagonismo y de gloria: Siempre quiere estar en la cresta de la ola, a cualquier costo.
· El “líder” se sustenta así mismo en la existencia y prevalencia de elementos vinculantes: la carencia y/o trascendencia de estos elementos es el cordón umbilical que lo mantiene unido al grupo humano que le dio vida.
· El “líder” no evoluciona en su pensamiento iniciático-fundacional; generalmente este pensamiento es inmutable.
· El “líder” es individualista, voluntarista e impositivo.
· El “líder” es sectario, elitista, desconfiado y temeroso de conjuras y atentados (paranoia). Su entorno cercano es afín en pensamiento y procedimientos; y cada vez más íntimo, pequeño y sometido.
· El “líder” arriesga quijotescamente el esfuerzo y recurso ajeno.
· El “líder” no convence; calca su pensamiento en sus incondicionales ya sea por afinidades emocionales, conductuales o por intimidación.
· El “líder” se obnubila con su propia línea de pensamiento.
· El “líder” de acuerdo a la evolución de sus éxitos y del tamaño de su entorno, deviene en caudillo-cacique, y eventualmente en tirano.
· El “líder” pocas veces muere en los avatares de la acción de masas. Para el “líder” tampoco hay derrotas. Sin importar el costo ajeno en vidas y propiedades, emprenderá tercamente siempre una nueva campaña. El objetivo principal y colectivo, mimetiza y encubre el objetivo egoísta y personalista que lo caracteriza.
· En el resultado de la ecuación de los liderazgos a través de la historia: el éxito de los “líderes” que han trascendido tiene una contraparte extensa de liderazgos fracasados, olvidados y no registrados: por que no cuentan. Los intentos abortados tienen un gran pasivo en vidas, lágrimas, miseria, desencanto, frustración y dolor; inmensamente superior a la sumatoria de los que si lograron sus propósitos.
En el plano ecuménico: Stalin, Mao, Julio Cesar, Marco Antonio, Atila, El Sha, Komheini, Juana de Arco, Robespierre, Pol-Pot, Sukarno, Ho Chi Min, Abimael Guzmán, Castro, Hitler, Napoleón, Somoza, Chávez, Aristí, Velasco, Fujimori, García, Fujimori, Bush, etc., y en cualquier actividad humana en donde el “líder” es entronizado como salvador y conductor único, generalmente termina en tiranía, en que son sojuzgadas, o las personas, o el pensamiento político, o la iniciativa personal, o la intelectualidad colectiva, o las libertades fundamentales, o lo que también es peor: el bienestar común de las mayorías, etc.
Pensemos en una diferente estructura conductual, basado en el elemento común a los seres humanos; las fortalezas comunes; colectivamente soportable en el tiempo y en la memoria de las naciones y de las instituciones; en donde también, nada ni nadie sea imprescindible, sino que los reemplazos le darán mas fortaleza, riqueza e innovación, que refresque el pensamiento colectivo.
Se necesitan, no”líderes”, sino: Estrategas, y Todos lo son.
Es natural e innato en todo ser humano, el ser “estratega”. Desde las cavernas, desarrolló estrategias de supervivencia: primero individuales y luego colectivas. Tan naturales y elementales como la gruta, la cueva, la tribu, la aldea, el pueblo, la ciudad, son estrategias no aprendidas ni enseñadas que fueron perfeccionándose darwinianamente, para inventar y desarrollar estrategias conductuales y societarias que le permitieron articular un medio comunitario viable en donde vivir armónicamente muchas personas al mismo tiempo, bajo las mismas condiciones de deberes y derechos. J.J. Rousseau en el “Contrato Social” lo describe sabiamente.
La supervivencia y el éxito de la sociedad o de las empresas, son más, la suma de las “estrategias” individuales y colectivas, que el resultado de la gesta de un “líder” que al frente del grupo contaminado ideológica o emocionalmente tratan de lograr objetivos, y arremeten contra todo y contra todos, independientemente de la jerarquía moral que anime el método y el objetivo materia de la lucha.
Apostemos por lo mejor de nosotros, nuestra habilidades de estrategas, que yacen ocultas y adormecidas por el paradigma de la prevalencia de los “lideres”
Los estrategas a diferencia de los “lideres”, tienen metodología y la sustentan en pasos y procedimientos que aseguran el éxito con responsabilidad, y sin daños o perjuicios colaterales.
El Decálogo del Estratega:
1. Identificación del objetivo o meta a lograr,
2. Evaluación de debilidades y fortalezas,
3. Inventario de recursos humanos y materiales,
4. Asignación planificada de funciones y responsabilidades en forma ordenada sin excesos ni déficit en personal o material.
5. Elección del “conductor”, sus atribuciones y limitaciones
6. Monitoreo de las etapas intermedias,
7. Basamento y consolidación de los logros parciales,
8. Reasignación de personal, funciones, y medios para ampliar y fortalecer la cabeza de playa.
9. Evaluación del costo-beneficio de la operación en general
10. Público reconocimiento a los actores y la ponderación en cada área, de los aportes individuales….Nuevas metas, nuevos objetivos.
Los “líderes” también logran a veces objetivos; los cuales son puntuales y a un costo mucho más alto que los logrados por los estrategas.
El “líder” también es un estratega, con hambre de protagonismo.
Los estrategas logran siempre sus objetivos, que son más amplios y generales, más señeros y perdurables en el tiempo y en la memoria, sin protagonismos individuales.
Por lo tanto la tarea de educadores y conferencistas, es redefinir la docencia: Hay que DESLIDERADIZAR el discurso. Que se fomenten técnicas para desarrollar: conductores, promotores, motivadores, jaladores, empujadores, coaching’s, o asignarle el nombre que quieran darle a estas personas que van a incentivar a la gente a actuar de modo conjunto alrededor de una idea-fuerza; “pero no más”, identificarlos con el nombre de “líder”. Por que; quizá, el único resultado será de varios desencantados y frustrados buenos estrategas perdidos en un mar de confusiones y sentimientos encontrados tratando de convertirse en “lideres”, para no permitirse a si mismos perder el tren de la globalización.
Dejemos que los “líderes” surjan espontáneamente del colectivo humano de manera natural, y una vez nacidos e identificados estos, es responsabilidad de la clase dirigente de los partidos políticos, de instituciones, de empresas, del colectivo de la nación entera, o sea de los estrategas, no permitir que se les entregue un cheque en blanco.
El vacío discurso elocuente, la teoría hueca, la promesa insensata, la demagogia populista, la enervación incendiaria de la plaza pública, encumbran a los “líderes de papel”, que destruyen a la larga la ilusión y el progreso de los pueblos, y de las instituciones. Este tipo de” líder” conduce a los pueblos o a las gentes con la misma causa-efecto del flautista de Hamelin, o los encandilan como la flama a las mariposas.
“La Democracia es el caldo de cultivo natural para que florezca lo mejor de los estrategas y permita a la vez que surjan de manera espontánea los “conductores” (líderes), pero controlados por las leyes y normas comunes, a una nación, o a un colectivo de gentes.
¡!!Todos somos estrategas!!!
Elijamos bien a nuestros Lideres (conductores)!!!!!